Todo lo que un coleccionista debe saber antes de enviar un auto clásico: desde elegir transporte cerrado hasta cómo manejar un proyecto que no arranca.
Los clásicos merecen un cuidado especial
Un auto clásico lleva consigo historia y un trabajo artesanal que simplemente no se pueden reemplazar. La pintura original, las molduras de época, los cromados delicados y una mecánica con muchos años encima exigen un trato mucho más suave que el de un auto moderno de uso diario.
Enviar bien un clásico se reduce a dos cosas: elegir el tipo de transporte correcto y trabajar con un transportista que entienda el valor de lo que lleva a bordo.
Elige siempre transporte cerrado
Para un vehículo de colección, el transporte cerrado es muy recomendable. Protege los acabados originales o recién restaurados del sol, la lluvia, la sal del camino y las piedras, y además mantiene tu auto fuera de la vista del público. El costo adicional frente al transporte abierto es moderado: un pequeño seguro para un vehículo irreemplazable.
Los camiones cerrados también usan correas suaves y, cuando hace falta, plataformas elevadoras para cargar el auto de forma nivelada y sin esfuerzo.
Clásicos que no arrancan
Muchos clásicos son proyectos o joyas recién rescatadas de un granero que no funcionan por sí solos. Con el transportista correcto no hay problema: despachamos camiones equipados con winche y damos tiempo extra de maniobra para que nada se fuerce. Solo asegúrate de declarar desde el principio la condición del vehículo y cualquier limitación de altura o espacio.
Cuantos más detalles conozca el transportista sobre las particularidades de tu auto, mejor será el plan de carga.
Documentación y cobertura
Con los clásicos, la procedencia y la condición lo son todo. Fotografía el vehículo a fondo y completa con cuidado el reporte de condición tanto en la recogida como en la entrega. Confirma que el seguro del transportista cubra el valor real de un auto de colección y, si tu vehículo es de nivel museo, pregunta por el transporte exclusivo de un solo vehículo.
En Neptune tratamos cada clásico como el tesoro que es: pide tu cotización y cuéntanos sobre tu auto.

